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DE TU PAIS ESTA FELIZ AL SUICIDIO DE UN PAIS

DE TU PAIS ESTA FELIZ AL SUICIDIO DE UN PAIS

 

¿Como “dramatizar y hacer teatro” de una novela como “LOS RIOS PROFUNDOS”?... los espacios son múltiples. Las situaciones infinitas. El conflicto permanente. Los once capítulos son un guión de escenas. Cada escena un guión de acciones con su titulo respectivo. Y cada capitulo una narración dispuesta a ser dramaturgia.

Entonces ¿Cómo hacer para no repetirse sin perder la estética que nos da la técnica del cuerpo? Técnica aprendida en el método que es solo un ordenamiento del proceso investigatorio y de experimentación de reglas y principios. ¿Cómo hacer para transgredir y olvidar  la técnica a la hora de crear, de improvisar.

 “Tu país esta feliz” fue el principio. 16/09/71 El autor, el brasileño poeta Antonio Miranda, de América Latina al Perú. Mi país no era feliz. Arguedas  había “tomado su vida”  dos años antes. Nunca conoció el cambio profundo, para bien o para mal que produjo Velasco con su revolución nacionalista. El Perú daba un salto gigantesco a la modernidad por el lado izquierdo. La historia que no se nos contó, la realidad que no nos mostraron, el país que desconocíamos se fue abriendo a nuestras ansiosas preguntas juveniles. ¿Cómo? ¿Por qué? Y ¿para que hago teatro? 

Así con nuestros 24 años incipientes recorríamos ya el mundo. Ecuador, Cuba, Alemania, Bélgica, Francia... fueron primero. Jovencísimos, conquistábamos los escenarios más exigentes de América y Europa... las preguntas se hicieron más grandes. Conocer el mundo, abrió nuevas utopías en nuestros sueños. Teníamos que educarnos, teníamos que desarrollar nuestra cultura, el encuentro con nuestras raíces perdidas. Todo esto era racional. Reflexiones. Desde la primera a la última generación.

Es cierto que las preguntas fueron cambiando de tono y de énfasis. Empezamos por la revisión de la historia oficial, desde la caída de Atahualpa al choque de dos mundos,  de la metáfora andina a  Vallejo, Garcilazo y  Guamán Poma, de lo criollo a lo urbano y de ahí a lo universal.  Es cierto desde nuestra particular mirada de grupo, desde nuestra cultura mestiza. Entender, siempre quisimos entender. Nunca podríamos curar nuestras heridas personales sin comprenderlas, sin trabajar profundamente nuestras heridas nacionales. Asesoría de laboratorio.  Matilde Ureta de Caplansky, nos devuelve “la utopía del grupo” a través de la conciencia de éste como un medio, como un espacio para el crecimiento como personas, “a más persona más actor”. Sin idealizarlo. El grupo crece, florece, decae y muere. Había pues que hacer que crecieran muchas flores, muchas semillas, muchos grupos. La Escuela. 

Matilde viene de la Universidad de San Marcos, de psicología, del psicoanálisis, de la generación del 60. La primera psicoanalista de una sociedad de machos, criados por la mamá e hijitos de su papá. Sus ancestros de estirpe chilena el padre y la madre de notables cuzqueños.

Mientras tanto Carlos Ruibal Franco nos leía su biblioteca, desde el inicio, desde la génesis grupal. Cada pregunta, cada duda; desde la más personal a la más social, encontraban una respuesta inteligente y sabia, respaldada por su voluminosa biblioteca de El Olivar de San Isidro. Nuestro mentor ideológico, nos ubicaba en el Perú y en el Mundo. Nos curaba de perucentrismo. Carlos, de la generación del 50, venía del Cuzco, sus ancestros, padre y madre, vecinos notables del ombligo del mundo y del altiplano puneño.

Privilegiados los cuatrotablas, sobrevivimos como proyecto institucional, 35 años para llegar a la Trilogía Arguediana, EL SUICIDIO DE UN PAIS. ¿No es irónico que nuestro país no sólo no es feliz, sino que se había suicidado hace tiempo, junto con Arguedas? Ese país oficial que Velasco empezó a traerse abajo desde octubre del 68. Un año antes de que Arguedas decidiera “tomar su vida”.  Garcilazo.Guamán, Vallejo, Arguedas.... ¿falta Mariátegui para completar las cuatro columnas de la identidad peruana?

El teatro es el oficio que hemos aprendido. Otra tarea que siempre estuvo presente se avizora. Participar directamente en el crecimiento de nuestro país que si quiere ser feliz. Luchar por un proyecto de EDUCACIÓN, CULTURA Y DEMOCRACIA. Para el país real, el que vive en el trabajo diario de la mayoría de los peruanos.

Por ahora ARGUEDAS, para celebrar con sus ríos profundos y con el acto sagrado de “tomar su vida”; nuestros 35 años de terquedad y obstinación. Rescatándolo del acto tanático en el que lo congelaron los peruanos que no quisieron comprender su canto a la vida. Rescatándolo del acto efímero de la muerte, para encontrar en su obra, ternura, violencia, amor, odio y belleza.

 

(ARTÍCULO NO PUBLICADO)

Chorrillos, 24 de febrero del 2006.

Mario Alejandro Delgado Vásquez.