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LOS ESCOLLOSOS BUROCRATICOS

(Este artículo fue escrito en el año 2002, cuando abríamos nuestra nueva casa en Barranco, casa propia y en la que soñábamos que las cosas iban a cambiar. Un año después el Alcalde joven, no tan santo como parecía; nos entregó al fin la licencia personalmente; cuando ya habíamos vendido nuestro teatro y nos preparábamos para despedirnos con una Fiesta Teatral,  acompañados  de los grupos populares de teatro de la ciudad)

La ignorancia frente al problema de la cultura, la indiferencia de un Estado  que es la expresión de un clase política fracasada, ha llevado a Cuatrotablas a pronunciarse frente a esta situación y plantearse una política cultural con su teatro, que es a su vez retomar viejas prácticas, volver al principio, a los orígenes, al sentido del  arte teatral, que se propuso desde hace 38 años: el Teatro de Grupo y el Laboratorio, como su esencia misma. 

Hablar del Laboratorio, es hablar de investigación y experimentación permanente en busca de un arte teatral en contraposición con las reglas de una sociedad cegada por el consumo, el cual ha llegado hasta el ámbito de la cultura misma, del arte.  Detrás del espectáculo  y el divertimento, solo hay la búsqueda de un éxito fácil que rinde económicamente, que de un poquito de fama, con su cuota de prestigio y poder. 

Detrás del pretexto de la sobrevivencia, nos vemos obligados hacer “el teatro que el público quiere”, y dejamos de ser honestos con nuestro impulso creativo, que por naturaleza tiene que ser subversivo, es decir que subvierta las costumbres conservadoras, los estereotipos, los clichés y los mecanicismos de una sociedad cada vez más inhumana. Ser subversivo en el arte, es reclamarle a la verdad la verdad y a la libertad la libertad. Mucho más ahora que vivimos un transito al sueño democrático.

Y qué hacen frente ha esta situación las instituciones encargadas de promover la educación y la cultura en la comunidad. Empezando por el Instituto Nacional de Cultura (INC), al cual tenemos que recurrir, periódicamente, cada dos años, para ser más exactos, para solicitar el reconocimiento como Asociación Cultural. ¿No hace esto el INC, en nombre del  Estado y el gobierno de turno?. ¿Tenemos que pagarles, para que unos burócratas insensibles y generalmente analfabetos culturales, nos certifiquen? De que sirve haber cumplido 38 años de actividad sobresaliente a nivel nacional e internacional. 

De que sirve haber recibido el Premio Nacional de Teatro del propio Instituto Nacional de Cultura y el reconocimiento de todos los directores que llegan al cargo; si tenemos al fin que lidiar solos, contra todos los requisitos y obstáculos, que la burocracia nos impone. Si el Estado no puede financiar al INC, no puede dejar que el INC, nos pida a nosotros que lo financiemos, ¿En qué nos ayuda este certificado, si nuestra actividad no es una actividad rentable,  y no recibe aliciente alguno  del Estado?

Igualmente más dramático aún, con la autoridad vecinal que es el Municipio. 18 años funcionamos sin licencia en el distrito de Barranco, no por  nuestra culpa si no por la ineficiencia de los funcionarios, que alcalde tras alcalde no encuentran la formula para solucionar este impase. Hay un abismo de incomunicación entre los deseos de las autoridades y el “personal que les apoya”. Desde siempre hemos colaborado con el municipio para que cumpla con sus responsabilidades de promover la educación y la Cultura, hasta nuestras sillas se han lucido en la Plaza Principal, como préstamo al Municipio.

Este último verano hicimos tres talleres para niños pobres con el 70% de descuento. Es decir con el auspicio de la AIA Cuatrotablas, la Municipalidad pudo cumplir con su función. 

El actual alcalde es joven, emprendedor, amigo de amigos; la directora de Cultura, extraordinariamente entusiasta, y sin embargo desde hace tres meses es imposible que sus secretarias nos den una  cita, con este joven funcionario para hablar de su política cultural hacia las instituciones barranquinas, que hacemos la Cultura. Un aspecto fundamental es la Licencia, que se ha convertido para Cuatrotablas un bien tan preciado como es el Oscar para cualquier actor del mundo. 

En conclusión nos declaramos Laboratorio Abierto, no cobramos  entrada, desde hace dos años. No queremos hacer espectáculos para sobrevivir en esta sociedad canalla, en las que no hay esperanza de que las autoridades políticas, cambien y  se transformen en seres humanos alfabetos y cultos. Basta leer los periódicos y ver la televisión diariamente, para corroborar todo esto; no estoy exagerando. 

Hay que hacer un trato directo con “el público”, que esta dispuesto ha ver "el teatro que nosotros queremos hacer”, un teatro vital y urgente, para cambiar de raíz el ser peruano que somos. No estamos de acuerdo que este es un problema total de la sociedad, creo que hay un pueblo generoso. Este es un problema creado por la clase social que fundó la República y sus herederos, quienes han usufructuado el  poder, hasta hoy.

Confiemos en la empresa privada y los medios de comunicación libres, que irán comprendiendo día a día que la tarea de devolver la confianza y la fé a nuestro pueblo, pasa por una verdadera revolución educativa y cultural, que no esta hoy en día entre los planes de las que guían el Estado. 

Mientras tanto Cuatrotablas,  nada contra la corriente y abre su laboratorio, el público no verá mas espectáculos terminados por ahora, abriremos todos nuestros  procesos de creación, para que el participe y comparta con nosotros su cariño y solidaridad y juntos, hacer un nuevo contrato artístico. Ya lo hicimos y seguiremos haciéndolo con los poemas de Juan Gonzalo Rose, de su libro Informe al Rey, muy  a propósito con lo que estamos planteandonos: 

“Debes cambiar, mi Rey,  tus pregoneros en estas tierras de indios, de pobres y hechizados…así estaremos muchos, en el Día de Gracias y no solo los pocos que adorándote, traman leches aguadas, Cajamarcas crueles”.  

Lo hemos hecho  y seguiremos haciéndolo en El Banquete, performance atravesado por la violencia de la guerra.  Jugando con los niños en Divertimentos y este 28, 29 y 30 con el Camino de los Pasos Peligrosos, de Michel Marc Bouchard, extraordinario dramaturgo canadiense que nos presta su luminosa dramaturgia, para hablarnos del amor y la verdad:              

¿De qué quieres que hablemos, hermano?, ¿Quieres que hablemos de política?, ¿Del porvenir del país?... ¿Quieres que hablemos de los programas de televisión y de lo que la pequeña caja de imágenes te dijo que compraras este fin de semana?... ¿Qué palabras quieres que pongamos sobre lo vacío? ¿Quieres que compartamos lo que nos indigna?

Cuatrotablas espera que el público continué viniendo a su casa, 28 de Julio 269, Barranco. Como siempre lo ha hecho, fiel y constante, ahora más que nunca, es urgente y en especial los jóvenes y los niños; en los cuales recaerá la responsabilidad de sacar al país adelante.

 

(ARTÍCULO NO PUBLICADO)

Mario Delgado Vásquez, Cuatrotablas

Chorrillos, Abril del 2002